¿Cuánto cobras de verdad por cada hora que trabajas?
Cuentas las horas de clase. Casi nadie cuenta las otras: las dudas por WhatsApp a las once de la noche, las fichas del domingo, los audios con las familias. Esta plantilla lleva tus clases y tus cobros, y te dice tu tarifa real.
- Tus clases y lo que te deben, en un solo sitio y no en notas del móvil.
- El importe de cada clase sale solo a partir de la tarifa de cada alumno.
- Las horas que trabajas fuera de clase, y cuánto dinero suman a final de mes.
¿Prefieres ver el campus funcionando y saltarte todo lo demás? Pide una demo de quince minutos →
Te la mando al correo
Ana cobra 18 € la hora. Bueno, eso cree.
En un mes da 40 horas de clase. Pero entre clase y clase contesta dudas, prepara fichas y habla con los padres: otras 9 horas que no aparecen en ninguna parte. Hasta que las apunta.
La plantilla hace esta cuenta sola con tus datos, alumno por alumno.
162 € de trabajo regalado en un solo mes.
Qué trae la plantilla
Alumnos
Una fila por alumno con su tarifa, modalidad y forma de pago. Se rellena una vez.
Clases
Fecha, alumno y horas. El importe se calcula solo y marcas lo cobrado.
Fuera de clase
Cada duda contestada y cada ficha preparada, con los minutos y la hora.
Resumen
Lo facturado, lo pendiente, quién te debe y tu tarifa real del mes.
Tres de esas cuatro pestañas las puedes dejar de rellenar
La plantilla la rellenas tú, a mano, todas las semanas. Estoy construyendo tucampusvirtual.es para que la mayor parte de eso se lleve solo.
En el campus pones las clases fijas una vez y están todo el curso. Al acabar cada una pulsas «Dada» o «No vino».
Cada alumno tiene su ficha, con su curso y sus asignaturas. También se rellena una vez.
Apuntas el bono que te paga una familia y cada clase dada lo va gastando sola. Ves a quién le quedan clases y quién te debe.
Esta no. El campus no mide tus horas: las reduce. Para eso están las dudas, el horario y los resúmenes.
El campus no cobra ni factura nada: lleva la cuenta de lo que te han pagado, y el dinero lo sigues moviendo tú por donde quieras.
Qué hace el campus, en cuatro cosas
Todo lo que viene está construido y funcionando. Nada de esto es una promesa para más adelante.
1. Tu número de móvil vuelve a ser tuyo
- Las dudas no llegan a tu WhatsApp: llegan al campus, colgadas de la lección de la que son, con aviso a tu correo. Las contestas cuando tú decidas.
- Escribes una vez «contesto dudas los lunes y miércoles de seis a ocho» y tus alumnos lo ven en su panel y justo encima del cuadro donde preguntan.
- Si el alumno no sabe explicarse, adjunta una foto del ejercicio y dejas de escribir «mándame una foto».
- Con un clic tienes un borrador escrito a partir de tu temario, no de internet: tu notación, tu enfoque, tus ejemplos. Lo corriges y publicas.
2. Tus clases y tus cobros, contados solos
- Clases fijas puestas una vez —«Marcos, los martes a las cinco, hasta junio»— y toda la agenda del curso hecha.
- A final de mes, cuántas clases y cuántas horas le has dado a cada alumno. Sin abrir una hoja de cálculo.
- Apuntas el bono que te paga una familia y el saldo se descuenta solo con cada clase dada: «le quedan 3», «al día», «debe 2». Solo lo ves tú.
3. Las familias al día, sin un audio más
- Al terminar la clase escribes dos líneas de qué habéis visto y para cuándo son los deberes. Le llega al padre por correo y lo ve tu alumno en su curso.
- Dices qué horas tienes libres y tus alumnos las ven cuatro semanas adelante. Reservan ellos, con dos líneas de lo que quieren repasar. Si no puedes a esa hora, les propones otra y contestan sí o no.
- Tu alumno sube una foto de lo que dan en el colegio, y llegas a la clase sabiendo qué entra en el examen.
4. Y ni una contraseña perdida más
- Si tu alumno ya entra con otro profesor que usa el campus, entra a los dos con el mismo usuario y ve todos sus cursos en un panel. Ninguno de los dos profesores sabe del otro.
- Si olvida la contraseña, no te escribe a ti: pone el correo de su madre y a ella le llega un enlace. Tú ni te enteras.
- Tu contraseña no la sabe nadie, ni nosotros.
Nueve cosas que puedes enseñarle a un padre en el móvil
Cuando un padre deja a su hijo menor con un profesor particular hay una pregunta que casi nunca dice en voz alta: ¿de qué hablan cuando yo no estoy? Esto es lo que le puedes enseñar.
1. No hay chat
Su hijo solo puede preguntar dudas sobre una lección, y cada pregunta tiene una única respuesta.
2. Lo lee todo sin cuenta
Recibe un correo con cada duda, cada resumen de clase y cada cosa que suba su hijo, con un enlace que no caduca.
3. Nada se edita después
Ni tú ni su hijo podéis cambiar o borrar lo escrito. Lo que lee es lo que pasó.
4. Del menor, lo mínimo
Un alias —«Marcos G.»— y su curso. Ni DNI, ni fecha de nacimiento, ni teléfono, ni foto suya, ni correo.
5. La cuenta la crea él
Tú solo puedes invitarle. Él lee las condiciones, decide y elige la contraseña de su hijo. Tú nunca la conoces.
6. Los ficheros caducan
Lo que subes no tiene una dirección de internet que alguien pueda reenviar. Cada apertura crea un enlace de diez minutos.
7. Las fotos pierden el GPS
Su hijo fotografía los deberes en su habitación. El campus borra las coordenadas antes de guardar la imagen.
8. La IA no ve nada sin que tú lo autorices
Solo te escribe borradores a ti, nunca habla con su hijo. Si hay una foto, la abres, tapas lo que identifique a alguien y la autorizas. Si no, no viaja.
9. La sesión se cierra sola
A las tres horas sin actividad. Si entra desde el ordenador del instituto y se olvida de salir, el siguiente no entra en su campus.
Para academias y centros con varios profesores
La misma idea, con una raya que no se cruza: la dirección gestiona personas y ve números; lo que escriben los alumnos lo lee su profesor, y nadie más.
Un alta, un consentimiento
Cuando un padre pida qué guardan de su hijo, o que se lo borren, no hay que llamar a tres profesores: lo saca la dirección de un botón, con todo. Y da de baja igual.
El horario, una vez
«Matemáticas de 4º, los lunes a las 17:00», y cada alumno del grupo lo tiene en su calendario. Si entra uno en noviembre, le aparece desde ese día.
Pasar lista en una pantalla
Vienen todos marcados, el profesor desmarca a quien faltó y escribe un resumen que reciben las familias de los que vinieron.
Los números del mes
Cuántas clases ha dado cada profesor y cuántas ha tenido cada alumno, con las canceladas separadas por quién las canceló.
Quién ha pagado
Cada alumno y cada curso, mes a mes, pagado o pendiente, con las clases de ese mes al lado. Los profesores no ven nada de esto.
Los profesores no se pisan
Cada uno ve sus cursos y sus alumnos. No es una norma interna que alguien pueda saltarse: el campus sencillamente no le enseña lo de los demás.
Si un profesor se va
Sus cursos, sus lecciones y las dudas contestadas se quedan. El campus le obliga a decir en ese momento quién se queda con cada curso, y cuántos alumnos arrastra.
Y ellos ven lo mismo que usted
El contador por profesor no es una cámara oculta: cada profesor tiene la misma tabla en su pantalla. Nadie descubre un día que le están midiendo.
¿Lo quieres ver funcionando?
Quince minutos por videollamada, con un campus de ejemplo montado: entro como profesora, como alumna y como madre, y lo ves todo. Sin presentación y sin compromiso.
Estoy dando de alta a los primeros profesores a mano, uno a uno, porque quiero hacerlo bien y porque a cambio te voy a pedir que me digas con sinceridad qué te sobra y qué te falta.
Quiero probar el campusSe abre tu correo con el asunto puesto. Si no se abre, escríbeme a jx.chauca@gmail.com con la palabra CAMPUS y te propongo dos horas.
Preguntas
¿Es gratis de verdad?
La plantilla sí, marques o no la casilla. Te pido el correo para mandártela y nada más. Los correos con ideas solo te llegan si marcas la casilla, y te das de baja con un clic.
¿Y el campus, cuánto cuesta?
Todavía no hay precio cerrado, y no te lo voy a inventar en una página web. A los primeros profesores los estoy dando de alta a mano y el precio lo hablamos en la videollamada. Si no te encaja, te quedas la plantilla y no pasa nada.
¿Necesito Excel?
No. Funciona en Excel, en LibreOffice y en Google Sheets (Archivo → Importar).
¿Y los datos de mis alumnos?
La plantilla vive en tu ordenador: nadie más la ve. Aun así, te recomiendo usar un alias («Marcos G.») y no apuntar datos que no necesitas para cobrar una clase.
¿Tengo que montar mi temario entero para empezar?
No. Puedes empezar con un curso y las lecciones que tengas. Y hay una segunda plantilla, «Organiza tu temario», para ordenarlo: si la rellenas y me la mandas, te monto yo el campus con tu temario dentro. Verla aquí.
¿Quién hay detrás?
Soy Jorge, desde Málaga. Estoy construyendo tucampusvirtual.es con profesores particulares, y leo yo cada respuesta que llega por aquí.