Campus virtual

Un campus para clases particulares

Cada profesor tiene aquí su temario, sus alumnos y sus clases. Las dudas dejan de llegar por WhatsApp a las once de la noche, las familias se enteran de todo sin tener cuenta, y del menor se guarda lo mínimo.

Entrar al campus

Cómo está pensado

  • — No hay mensajería privada entre el profesor y el alumno, ni entre alumnos. Una duda va siempre colgada de una lección y tiene una única respuesta.
  • — El tutor legal recibe aviso de todo: de cada duda, de cada resumen de clase, de cada clase que su hijo reserva o cancela y de cada cosa que suba. Cada aviso trae un enlace para leerlo, hoy y dentro de un año.
  • — Del alumno se guarda lo mínimo: un alias como «Marta G.» y su curso. Ni DNI, ni fecha de nacimiento, ni teléfono, ni foto, ni correo propio.
  • — Nada de lo escrito se edita ni se borra. Lo que lee un tutor es lo que pasó.
  • — La inteligencia artificial nunca habla con tu hijo. Solo escribe borradores que lee y corrige su profesor. Si tu hijo adjunta la foto de un ejercicio, esa imagen no sale sola: el profesor tiene que taparla y autorizarla una por una.
  • — La sesión se cierra sola a las tres horas sin actividad. Si tu hijo entra desde el ordenador del instituto y se olvida de salir, el siguiente que se siente no entra en su campus.
  • — Todo lo que identifica a tu hijo se queda en la Unión Europea, y el profesor puede darte en cualquier momento un documento con todo lo que el campus guarda de él.